Esta entrada está basada en el trabajo sobre la participación de los padres en la escuela y que ha sido realizado por mis compañeras del Grupo 20: Laura, Cristina, Carlota y Bárbara.
La familia y la escuela trabajan conjuntamente para lograr el desarrollo global del niño. Por este motivo, la educación de los niños debe ser un proceso en el que colaboren familia y escuela, otorgando un mayor papel a las familias en el sistema educativo.
- Modelo experto: el profesional asume por completo el control de la situación de la clase.
- Modelo trasplante: el docente trasplanta su experiencia a los padres y considera que la familia es un factor muy importante, por lo que pueden ayudar a sus hijos, pero, aun así, es el docente quien toma las decisiones.
- Modelo Usuario: el profesor respeta a los padres y reconoce su competencia. La toma de decisiones la llevan a cabo los padres.
- Los padres desconocen todo lo relacionado con el entorno escolar.
- Los padres tienen dificultades en la comprensión de la legislación.
- Algunos padres pretenden dirigir al profesorado.
- Puede existir una interferencia de intereses particulares en los padres.
- Falta de tiempo de los padres.
- Los profesores son profesionales que se les paga por hacer ese trabajo.
- Los profesores creen que los padres no saben cómo funcionan las escuelas.
- Algunos padres intentan imponer sus ideas sobre las del profesorado.
- Algunos profesores solo quieren hacer el horario que les corresponde.
- Formular a los padres una serie de preguntas que sean de su interés.
- Grabar algunas sesiones dentro del aula, para que conozcan la conducta de sus hijos.
- Mandar a casa deberes y recomendaciones.
- Utilizar las convocatorias a través de cartas que entregarán los alumnos.
- Provocar debates entre los padres.
- Fomentar actividades que sean creativas para los niños, que provoquen la participación de los padres.
- Mandar encuestas a los padres para demostrar la importancia que tienen dentro de la escuela.









